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¿Qué es el aprendizaje?

Desde un punto de vista evolutivo, el aprendizaje puede considerarse como la capacidad de adaptación al medio ambiente. El aprendizaje se entiende como la capacidad potencial que adquiere un organismo para emitir una determinada conducta, no la emisión en sí misma.


El aprendizaje se mide en función de cambios conductuales. Esto nos genera un segundo problema ya que no todas las veces que la conducta cambia se debe necesariamente a la existencia de aprendizaje. Factores como el efecto de determinados fármacos, la motivación, las emociones, e incluso factores como cambios ambientales y la maduración pueden provocar cambios conductuales que no se deben al aprendizaje y que sin embargo podrían confundirse con él.


El condicionamiento es un término general, que se emplea tanto para animales como para seres humanos, y que se refiere a la adquisición de patrones muy específicos de conducta en presencia de estímulos bien definidos. El aprendizaje es el proceso por el cual la experiencia o la práctica producen un cambio relativamente permanente en la conducta o el potencial de conducta.


Condicionamiento clásico

El condicionamiento clásico (o pavloviano) es un tipo de aprendizaje en el que una respuesta provocada de manera natural por un estímulo llega a ser provocada por un estímulo diferente que antes era neutral.

Iván Pavlov descubrió el condicionamiento clásico casi por accidente. Como los animales salivan cuando se coloca comida en su boca, Pavlov insertó tubos a las glándulas salivales de algunos perros para medir cuánta saliva producían al recibir comida. Advirtió que los perros salivaban antes de que la comida estuviera en su boca: el solo hecho de ver el alimento los hacía babear. De hecho, babeaban incluso ante el sonido de los pasos del experimentador.

El intentó enseñar a los perros a salivar cuando no estuviera presente la comida. Diseñó un experimento en el cual sonaba una campana justo antes de llevar la comida a la habitación. El sonido de una campana por lo regular no hace que la boca de un perro se haga agua, pero, después de escuchar la campana muchas veces justo antes de ser alimentados, los perros de Pavlov empezaron a salivar en cuanto sonaba. Fue como si hubieran aprendido que la campana señalaba la aparición de la comida, y sus bocas se hacían agua ante la señal incluso si no se presentaba la comida. Los perros habían sido condicionados a salivar en respuesta a un nuevo estímulo (la campana) que normalmente no había producido esa respuesta.


Elementos del condicionamiento clásico

El condicionamiento clásico implica el pareamiento de una respuesta involuntaria (por ejemplo, salivación), que por lo regular es provocada por un cierto estímulo, con un estímulo diferente, previamente neutral (como una campana o la estimulación táctil de la pata). El experimento de Pavlov ilustra los cuatro elementos básicos del condicionamiento clásico. El primero es un estímulo incondicionado (EI), como la comida, que de manera invariable produce cierta reacción; en este caso, salivación. La reacción o respuesta incondicionada (RI) es el segundo elemento y siempre es provocada por el estímulo incondicionado: siempre que el perro recibe comida (EI) su boca se le hace agua (RI). El tercer elemento es el estímulo neutral (el sonido de la campana), que se denomina estímulo condicionado (EC). El pareamiento frecuente del EC y el EI produce el cuarto elemento en el proceso del condicionamiento clásico: la respuesta condicionada (RC). La respuesta condicionada es la conducta que el animal ha aprendido en respuesta al estímulo condicionado. 


Condicionamiento operante

La conducta operante es una conducta diseñada para operar en el ambiente de forma que se obtenga algo deseado o se evite algo desagradable.

El condicionamiento clásico se interesa en la conducta involuntaria que de manera invariable sigue a un evento particular, pero la mayor parte de nuestra conducta no es desencadenada por eventos externos sino voluntaria.

Los niños aprenden a levantar sus juguetes para evitar el castigo o para obtener alguna recompensa por parte de sus padres Aprendemos a poner dinero en máquinas y a jalar palancas o presionar botones para obtener refrescos, comida, entretenimiento o la oportunidad de ganar dinero. Esas y otras acciones similares se clasifican como conducta operante. Son conductas aprendidas diseñadas para operar en el ambiente a fin de obtener una recompensa o evitar un castigo; no son reflejos automáticos causados por estímulos biológicamente importantes. Esta clase de aprendizaje se denomina condicionamiento operante o instrumental.

Elementos del condicionamiento operante

Edward Lee Thorndike usaba una simple jaula de madera para determinar cómo aprenden los gatos. Thorndike colocaba a un gato hambriento en el cuarto cerrado de la “caja problema”, con comida en el exterior de la jaula donde el gato podía verla y olerla. Para obtener la comida, el gato tenía que averiguar cómo abrir el pestillo de la puerta de la jaula. Al principio, le tomaba un rato largo descubrir cómo abrir la puerta. Pero cada vez que se le regresaba a la caja problema, le tomaba menos tiempo abrir la puerta.

Los experimentos de Thorndike ilustran dos factores que son esenciales en el condicionamiento operante o instrumental. 

  • El primero es la respuesta operante. El condicionamiento operante ocurre cuando una respuesta, llamada la respuesta operante, opera en el ambiente para producir consecuencias específicas. Al tocar el pestillo con la pata (la respuesta operante) los gatos pudieron abrir la puerta.
  • El segundo elemento esencial en el condicionamiento operante es la consecuencia que sigue a la conducta. Al abrir la puerta, los gatos de Thorndike obtuvieron libertad o un pedazo de pescado por escapar de sus incómodas cajas problema. De manera similar, un perro puede obtener una galleta por sentarse cuando se le ordena; y un niño puede recibir elogio o la oportunidad de jugar en la computadora por ayudar a limpiar la mesa.

Se llama reforzadores a ese tipo de consecuencias, que incrementan la probabilidad de que la conducta operante se repita. En contraste, se llama estímulos aversivos a las consecuencias que disminuyen la posibilidad de que una conducta operante se repita.

La comprensión de Thorndike de la importancia del reforzamiento se refleja en su ley del efecto: la conducta que produce un efecto satisfactorio (reforzamiento) tiene probabilidad de realizarse otra vez, mientras que la conducta que produce un efecto negativo (castigo) probablemente será suprimida.


Tipos de reforzamiento: Reforzamiento positivo y negativo

 Los psicólogos distinguen entre varios tipos de reforzadores. Los reforzadores positivos, como la comida o la música agradable, agregan algo gratificante a la situación. En contraste, los reforzadores negativos sustraen algo desagradable de una situación removiendo un estímulo nocivo o desagradable.

  • Reforzador positivo; Cualquier evento cuya presencia incrementa la probabilidad de que vuelva a ocurrir la respuesta en curso.
  • Reforzador negativo; Cualquier evento cuya reducción o terminación incrementa la probabilidad de que vuelva a ocurrir la conducta en curso.

Castigo

La conducta también puede ser controlada por el castigo.

La diferencia entre castigo y reforzamiento negativo es que el reforzamiento de cualquier tipo fortalece (refuerza) la conducta; el reforzamiento negativo fortalece la conducta al eliminar algo desagradable del ambiente. Por el contrario, el castigo agrega algo desagradable al ambiente, por lo que tiende a debilitar la conducta.

Para que el castigo sea efectivo, debe ser impuesto de manera apropiada. Primero, el castigo debería ser rápido. Los niños que se portan mal deberían ser castigados enseguida de modo que sepan que lo que han hecho está mal. El castigo también debería ser suficiente sin ser cruel. El castigo efectivo debería ser seguro: los padres deberían tratar de castigar a los niños todas y cada una de las veces que se comportan mal. Y el castigo debería ser consistente: la práctica común de hacer al castigo de cada fechoría sucesiva más severo que el anterior no es tan efectiva como mantener un nivel constante de castigo.

Si tiene que usarse el castigo para suprimir una conducta indeseable, debería descontinuarse cuando se presenten conductas más deseables (para reforzar negativamente esa conducta). También debería emplearse el reforzamiento positivo (elogios, recompensas) para fortalecer la conducta deseada.


Aprendizaje cognoscitivo

Tanto el condicionamiento clásico como el operante dependen de la experiencia directa y el control de estímulo. Algunos psicólogos insisten en que en virtud de que los elementos de esos tipos de aprendizaje pueden ser observados y medidos, son los únicos tipos legítimos de aprendizaje susceptibles de estudiarse científicamente. Sin embargo, otros psicólogos señalan la importancia de las actividades mentales como la atención, las expectativas, el pensamiento y el recuerdo como cruciales para los procesos de aprendizaje. Es imposible observar y medir directamente esos tipos de aprendizaje cognoscitivo, pero pueden ser inferidos de la conducta; por lo tanto, también son temas legítimos para la indagación científica.



Aprendizaje latente y mapas cognoscitivos

Edward Chace Tolman, uno de los pioneros en el estudio del aprendizaje cognoscitivo, argumentaba que no necesitábamos exhibir nuestro aprendizaje para que éste ocurriera. Tolman llamó aprendizaje latente al aprendizaje que no es aparente porque todavía no se demuestra.

Tolman demostró el proceso del aprendizaje latente con un experimento. Se colocó a dos grupos de ratas hambrientas en un laberinto para que encontraran su camino de una caja de partida a una caja meta. El primer grupo encontraba bolitas de comida (la recompensa) en la caja meta; el segundo grupo no encontraba nada. De acuerdo con los principios del condicionamiento operante, el primer grupo debería aprender el laberinto mejor que el segundo grupo, lo que de hecho sucedió. Pero cuando Tolman tomó a algunas de las ratas del segundo grupo no reforzado y les entregó comida en la caja meta, casi de inmediato empezaron a recorrer el laberinto tan bien como las ratas del primer grupo. Tolman explicó esos notables hallazgos señalando que las ratas no recompensadas en realidad habían aprendido mucho acerca del laberinto mientras vagaban en su interior, pero que su aprendizaje era latente, pues estaba almacenado internamente de alguna manera sin que se reflejara en su conducta. Cuando recibieron una buena razón para recorrer el laberinto con rapidez (una recompensa alimenticia), pusieron en práctica su aprendizaje latente.

Insight y disposición para aprender

Otro fenómeno que pone de relieve la importancia del procesamiento cognoscitivo en el aprendizaje es el insight, la súbita “integración” de los elementos de una situación de modo que el sujeto descubre repentinamente la ruta más eficiente o la solución de un problema. En este caso, el aprendizaje no progresa de manera lenta y gradual en una curva suave como resultado de la práctica, sino que aparece de repente después de ensayos y errores no exitosos.

Aprendizaje por observación o aprendizaje social

Hemos visto cómo los psicólogos cognoscitivos cuestionaron la idea de que el aprendizaje humano (en su mayor parte o en su totalidad) surge del condicionamiento. Otro grupo de psicólogos, los teóricos del aprendizaje social, también pusieron esta idea en tela de juicio. La teoría del aprendizaje social se concentra en el grado en el que aprendemos no sólo de la experiencia directa, el tipo de aprendizaje explicado por el condicionamiento clásico y operante, sino también al observar lo que sucede a otra gente o escuchar acerca de algo.

Muchos animales vivimos en grupos y es probable que la vida en grupo influya en el aprendizaje facilitándolo. La vida en comunidad permite que el individuo pueda aprender de sus compañeros sin necesidad de tener que descubrir por sí mismo cada solución a un problema. Este aprendizaje en grupo se denomina aprendizaje social u observacional.

Este tipo de aprendizaje por observación es bastante común. Pero no imitamos todo lo que otras personas hacen. La teoría del aprendizaje social explica esto de diversas maneras. En primer lugar, usted no sólo debe ver sino también prestar atención a lo que hace el modelo; esto es más probable si el modelo atrae la atención (como lo hace una persona famosa o atractiva o un experto). En segundo lugar, debe recordar lo que hizo el modelo. Tercero, tiene que convertir lo que aprendió en acción: usted quizá haya aprendido mucho al observar un modelo, pero no tiene una razón particular para externar en conducta lo que ha aprendido.


 ¿Qué es la memoria?

Se considera a la memoria como el proceso por medio del cual codificamos, almacenamos y recuperamos información. Esta definición hace la analogía de la memoria humana con el sistema de procesamiento de la información de un ordenador. Para poder evocar cualquier información o suceso es necesario enviar información a nuestro cerebro (codificación), retener dicha información (almacenamiento) y, finalmente, recuperarla (recuperación).




La memoria es la capacidad para recordar las cosas que hemos experimentado, imaginado y aprendido.

Nuestros sentidos son bombardeados por mucha más información de la que podemos procesar, por lo que la primera etapa del procesamiento de la información implica la selección de parte de este material para pensar en él y recordarlo.



El modelo de memoria humana de más influencia y con más impacto tanto en la teoría como en la experimentación es de Atkinson y Shiffrin. Según este modelo, llamado modal, estructural o multialmacén, existen tres tipos de sistemas de almacenamiento de memoria: la memoria sensorial, la memoria a corto plazo y la memoria a largo plazo.


Modelo multialmacén o modelo modal 

El modelo multialmacén de Atkinson y Shiffrin afirma que hay tres clases o estructuras de memoria:

·         La memoria sensorial que asume que se compone de varios registros sensoriales. Esta memoria tiene una gran capacidad, pero un rapidísimo decaimiento o pérdida de la misma. La información que selecciona la memoria sensorial es trasvasada a la memoria a corto plazo.

La memoria sensorial es el primer sistema de almacenamiento que retiene la información por periodos muy breves de tiempo. Se asume que cada modalidad sensorial (visual, auditiva, táctil, olfativa...) tendría su propio sistema de registro. La memoria sensorial más estudiada ha sido la visual o icónica y en menor medida, la auditiva o ecoica.

·         Memoria a corto plazo (MCP), esta memoria retiene la información por no más de 20 segundos y es una memoria de capacidad sensiblemente menor que la memoria sensorial.

Parte de la información almacenada en los registros sensoriales es transferida a la memoria a corto plazo, que es una memoria de capacidad limitada. Esta información se retiene durante un breve período de tiempo antes de poder ser almacenada en la memoria a largo plazo. La duración de un recuerdo en el almacén a corto plazo es de unos 15 o 20 segundos, nunca más de 30. Durante este tiempo la información es interpretada y organizada para producir una experiencia más significativa.

·         Memoria a largo plazo (MLP); mantiene la información por largos períodos de tiempo, es posible que de forma permanente. La memoria a largo plazo sería análoga al disco duro de un ordenador que contienen gran cantidad de datos y en él estaría depositada toda la información que hemos adquirido a lo largo de nuestra vida.

La memoria a largo plazo retiene la información que se transfiere desde la Memoria a corto plazo mediante la repetición, o algún otro proceso. La MLP es el depósito permanente de la información que hemos ido acumulando a lo largo de la vida. También se hallan almacenados en la MLP los recuerdos que nos permiten reconocer a las personas y los objetos familiares, conducir, lavarnos los dientes, escribir un texto en el ordenador y otras habilidades necesarias en la vida cotidiana. Esto quiere decir que la MLP contiene conocimiento que tiene que ver con el qué conocemos (conocimiento o memoria declarativa) y conocimiento sobre el cómo conocemos (conocimiento o memoria procedimental).


La MLP está dividida en dos grandes estructuras que son la memoria explícita o declarativa y la memoria implícita o procedimental.

Memoria declarativa:

Es la memoria que almacena contenidos informativos que pueden declararse, es una memoria consciente e incluye cualquier conocimiento que pueda ser expresado: la capital de Marruecos, las obras de Cervantes, el día de mi cumpleaños, las características de los mamíferos, el conocimiento numérico.

La memoria declarativa se divide en dos tipos: memoria episódica y memoria semántica:

  • §  La memoria episódica incluye la información sobre recuerdos concretos, personales y autobiográficos asociados con el tiempo y el lugar en el que aprendimos esa información. El hecho de que la palabra «árbol» aparezca en cuarta posición en una lista de palabras a memorizar es un ejemplo de información episódica, lo mismo que lo que hizo Juan en la noche del martes, o qué almorcé el domingo pasado.

  • §  La memoria semántica es toda la información general y los conceptos disponibles pero que no están vinculados a un contenido particular. En ella está almacenado el conocimiento sobre el lenguaje y el conocimiento general sobre el mundo: por ejemplo, el significado de las palabras, lo que una persona sabe de química o de geometría. Un aspecto importante de la memoria semántica es que parece ser independiente de la identidad personal con el pasado. Puedes acceder a un hecho y no tener claro dónde y cuándo lo aprendiste.

Memoria no declarativa:

Existe un conjunto de capacidades y conocimientos que influyen en la realización de una tarea o conducta, de las que no se exige una recopilación intencional de informacion; son formas no conscientes de memoria. Se dice que existen tres tipos de conocimientos no declarativos: el condicionamiento clásico, el conocimiento procedimental de habilidades y hábitos y el priming.


La biología de la memoria

Todo lo que aprendemos se registra finalmente en el encéfalo en la forma de cambios en el tamaño, forma, funcionamiento químico y conexión entre neuronas. Cuando aprendemos cosas nuevas se forman nuevas conexiones en el encéfalo; cuando repasamos o practicamos las cosas aprendidas previamente, se fortalecen las antiguas conexiones. Esos cambios químicos y estructurales pueden continuar por un periodo de meses o años, durante los cuales se incrementa el número de conexiones entre neuronas, al igual que la probabilidad de que las células se exciten una a la otra a través de descargas eléctricas, un proceso conocido como potenciación a largo plazo (PLP).

Si bien el aprendizaje tiene lugar en el encéfalo, también recibe influencia de eventos que ocurren en otras partes del cuerpo. En particular, hay dos hormonas, la epinefrina y el cortisol, que afectan la retención a largo plazo.

En resumen, y de manera muy general;

·                   El lóbulo frontal almacena recuerdos semánticos y episódicos.
·         La corteza motora está implicada en el almacenamiento de recuerdos procedimentales.
·         El cerebelo juega un papel importante en el almacenamiento de recuerdos procedimentales
·      El hipocampo juega un papel fundamental en la formación de nuevos recuerdos semánticos y episódicos de largo plazo.
·        La amígdala es vital para la formación de nuevos recuerdos emocionales.
·    El lóbulo temporal está relacionado con la formación y almacenamiento de recuerdos semántico y episódicos de largo plazo y contribuye al procesamiento del nuevo material en la memoria de corto plazo
·         La corteza prefrontal está implicada en el almacenamiento de los recuerdos de corto plazo




Olvido

De acuerdo con la teoría del decaimiento, los recuerdos se deterioran por la acción del paso del tiempo. La mayor parte de la evidencia que apoya a la teoría del decaimiento proviene de experimentos conocidos como estudios con distractor.

El daño encefálico causado por accidentes, cirugía, deficiencias en la dieta o enfermedad es la causa más probable de la pérdida severa de memoria. El daño del hipocampo afecta profundamente la formación de la memoria de largo plazo.

Las lesiones en la cabeza a menudo producen amnesia retrógrada, una condición en la cual la gente no puede recordar lo que le sucedió poco antes de la lesión. Se cree que en tales casos el olvido ocurre porque los recuerdos no están firmemente “anclados” en el encéfalo.

Con frecuencia, el olvido se debe simplemente a un aprendizaje inadecuado. Cuando se olvida dónde dejó las llaves del carro, por lo regular se debe a que no puso atención al hecho de dejar las llaves. Si no encuentra su automóvil, la mayoría de las veces es porque no se fijó dónde lo estacionó. En otras ocasiones el olvido ocurre porque, aunque atendimos al asunto que debe ser recordado, no repasamos el material de manera adecuada.


De igual manera, te comparto un video para una comprensión integra sobre lo que es este proceso




Bibliografía

Morris, Ch. G. & Maisto, A. A. (2005). Introducción a la psicología. México: Pearson

Mestre, J. M. & Palmero, F (2004) Procesos psicológicos básicos: Mc Graw Hill










 Atención

¿Qué es?

Para diversos autores es “el organizador de la mente”, que sosteniéndose en la percepción y en los sistemas de memoria y respuesta, selecciona la información que llega del exterior para construir una experiencia psicológica y de acuerdo a ésta llevar a cabo una acción.


También podemos mencionar la atención como "el proceso selectivo de la información necesaria, la consolidación de los programas de acción elegible y el mantenimiento de un control permanente sobre el curso de los mismos”.  La atención tiene una fuerte relación con otros procesos y consiste en una especie de selección y organización de la información que llega de diferentes fuentes. Sin la atención no sería posible aprehender el mundo en el que se vive, no podría organizarse en pensamientos estructurados y ordenados. 


Funciones de la atención

La orientación atencional

Una de las funciones de la atención consiste en facilitar la selección de la información que tenemos que procesar o a la que hay que dar respuesta. Una forma de conseguir este objetivo por parte de la atención es a través de su orientación a aquel lugar del ambiente donde es más probable que aparezca la información relevante. 


Una de las metáforas más tradicionales acerca de la atención es que ésta actúa como si fuera un foco de linterna que se puede dirigir hacia la localización espacial en la que se encuentra un estímulo objetivo para facilitar su detección y su posterior procesamiento (Posner, 1980). Un ejemplo de planteamiento teórico que se adscribe a esta función y forma de actuación de la atención es la teoría de integración de características (Treisman, 1998). Para esta teoría, la atención cumpliría la función de integrar las distintas propiedades perceptivas de las que se compone un objeto que son analizadas de manera independiente por distintas estructuras neuronales. Una vez que la atención se centra en un objeto, utilizando coordenadas espaciales, todas las características del mismo se anexarán consiguiéndose así su representación mental completa y coherente.


La atención como filtro

Para muchos autores, como dijimos, la atención funciona como un filtro, ya que la mente humana necesita seleccionar de la gran cantidad de estímulos disponibles en el medio, pero ¿por qué se necesita ese filtro?, ¿no puede la mente humana prestar atención suficiente a todos ellos? Al parecer existen un gran número de autores que coinciden en que definitivamente el ser humano no puede atender a todos los estímulos presentes.


El modelo de filtro atencional rígido: selección temprana

El modelo de Broadbent se puede considerar el primer modelo de filtro atencional, además es la primera teoría de la atención selectiva. el modelo postula que toda la estimulación que se presenta en una escena se analiza en paralelo en función de sus características físicas y se almacena durante un periodo de tiempo corto en un almacén sensorial (almacén a corto plazo). Posteriormente, y debido a las limitaciones de capacidad del procesador central, la información se filtra para evitar la sobrecarga de dicho sistema. Una vez que la información seleccionada pasa al sistema perceptivo pueden ocurrir dos cosas: que dicha información pase a la memoria a largo plazo, o bien, en el caso de que se requiera una respuesta ante ella, iría al sistema de regulación de respuesta y de ahí a los sistemas encargados de permitir la ejecución de la misma.

Modelo de Broadbent 

Lo más característico y relevante de este modelo es la forma y el lugar de actuación del filtro atencional. Con respecto a la primera cuestión, la forma de actuación era «todo o nada», ya que la información pasaba o no pasaba, con carácter absoluto, a través del filtro (de ahí su naturaleza rígida). La selección se realizaba en función de los atributos físicos de la estimulación presente en la escena. Además, Broadbent también propuso que un estado emocional alto del organismo facilita la selección.

En relación con la segunda cuestión, el lugar de selección es por tanto de naturaleza «pre categorial» debido a que ésta se realiza a través de las características sensoriales de la información presentada, las cuales se analizan en las etapas iniciales del procesamiento y antes de que se realice el análisis semántico de la información. Por consiguiente, el análisis profundo de los estímulos requiere de atención. De todo ello se deduce que el modelo de Broadbent sea considerado como un modelo de selección temprana.


Modelos de selección atenuada

 Aunque la aparición del modelo inicial de Broadbent tuvo una influencia decisiva tanto en el desarrollo de la psicología cognitiva en general como en la investigación en torno a la atención, pronto surgieron una serie de estudios cuyos resultados venían a cuestionar algunos de los supuestos básicos de dicho modelo. La primera crítica importante se refería a la forma de actuación del filtro atencional propuesta por el autor.

Por ejemplo, Moray observó que cuando el nombre propio del sujeto experimental aparecía en el mensaje ignorado, éste era capaz de percibirlo de manera espontánea. Posteriormente, Treisman encontró que la facilidad de seleccionar el mensaje relevante dependía de su similitud semántica con el mensaje ignorado. A mayor similitud entre el contenido de ambos mensajes peor rendimiento en la tarea de seguimiento que ejecutaban los sujetos. Concretamente cuando el mensaje del canal atendido cambiaba al canal no atendido, los individuos cambiaban automáticamente a este canal por un tiempo, sin apenas percatarse de que hubiera ocurrido algo extraño. Estos resultados indicaban que el mensaje presentado por el canal no atendido podía recibir en ciertas ocasiones un procesamiento semántico y dio lugar a la aparición de nuevos modelos de filtro en los que se postulaba que la atención actuaba atenuando, pero no impidiendo, el procesamiento de la información ignorada. 

Éste es el caso del modelo de Treisman en el que la información irrelevante pasaría a través del filtro al canal de capacidad limitada, pero con menor intensidad que la información relevante (atendida) con el fin de evitar una sobrecarga en el mecanismo central de procesamiento.


Los modelos de recursos limitados

Al igual que los modelos de filtro, los de recursos limitados no niegan la existencia de limitaciones en la ejecución debidas a estructuras localizadas en las diferentes etapas del procesamiento, tal y como defienden aquéllas. Sin embargo, abogan por concepciones «energéticas» de la atención en las que ésta no se asocia a algún mecanismo o estructura cognitiva específica, sino que se define en términos de un conjunto de recursos de procesamiento.

A la hora de especificar en qué consistía este suministro existieron distintas posturas teóricas, pero la más conocida fue la que aportó Daniel Kahneman.

Para Kahneman, el atender a una o varias tareas (o a uno o varios eventos) implica invertir un esfuerzo mental, que es una capacidad general inespecífica del sistema de procesamiento humano. La cantidad de «energía» que está disponible en un momento dado es limitada y por tanto se limita así el funcionamiento de los procesos que elaboran la información.



Tipos de atención

Podemos mencionar dos tipos de atención: la voluntaria y la involuntaria; sin embargo, hay algunos autores que incluyen a la atención habitual como otros tipos de atención.

Atención Involuntaria

La atención involuntaria es aquella que sucede cuando un estímulo, por su fuerza captura nuestra atención. Ejemplo de esto es cuando estando en silencio un fuerte sonido hace que la persona gire su cabeza hacia dónde proviene el ruido (el reflejo de orientación). O bien, si de repente se percibe un aroma completamente diferente y éste hace que la atención se focalice ahí. Es decir, la voluntad de atender al estímulo, como el mismo nombre lo indica, no forma parte; el estímulo mismo es el que se presenta de una forma tal que captura la atención de los presentes.

La atención involuntaria, por lo tanto, está relacionada con una especie de instinto, es decir, en ella no se juega ningún tipo de subjetividad. Algunos autores la describen como un rasgo común del hombre y el animal. Al igual que con un ser humano, un animal, centra su atención en un estímulo que se presente inesperadamente, como por ejemplo un ruido, el dolor de la picadura de un insecto, etc.

Atención voluntaria

Hablamos anteriormente de la atención involuntaria como una especie de instinto; sin embargo, en el ser humano se manifiestan acciones (atencionales y de otros tipos, por supuesto) que no están relacionadas con el instinto. Es decir, están atravesadas por la voluntad del sujeto. Una persona puede prestar atención a un determinado objeto u objetos si así lo desea, por voluntad. Este tipo de atención es propia del ser humano y definitivamente no se presenta en los animales.

Atención habitual

Y por ultimo la atención habitual está relacionada, como su nombre lo indica, con los hábitos y actividades de los sujetos. Es decir, se parte de la idea de que una persona con un hábito determinado, fijará su atención en un punto relacionado con ese hábito. Por ejemplo, un diseñador de modas prestará mayor atención a la ropa de las personas, el cómo la combinan, las telas, texturas, estampados, etc. De esta forma, las personas que tengan más intereses (ya que la atención habitual está relacionada con los intereses y la motivación), fijarán su atención en muchos más estímulos que aquéllos que tienen pocos intereses.


Por ultimo, te comparto un breve y sencillo video para una mejor comprensión de este tema.






Bibliografía

Mestre, J. M. & Palmero, F (2004) Procesos psicológicos básicos: Mc Graw Hill

HERNANDEZ GOMEZ Adriana, 2012, Procesos psicológicos básicos, Revisión editorial: Eduardo Durán Valdivieso;

 http://www.aliat.org.mx/BibliotecasDigitales/Psicologia/Procesos_psicologicos_basicos.pdf











 ¿Qué es la percepción?

En el articulo sobre la sensación hablábamos de ese proceso psicológico tan esencial y un poco de como se desarrolla en los distintos sentidos, pero ¿Qué tiene que ver la percepción con la sensación y por qué es esta tan importante?



Podemos entender la percepción como una compleja transformación de los efectos que los estímulos ejercen sobre nuestros sistemas sensoriales en información y conocimiento sobre los diferentes elementos u objetos de nuestro alrededor. La percepción es uno de los procesos psicológicos básicos más importantes, pues está en la base de nuestra capacidad para desenvolvernos en el mundo.

En términos aún mas simples podemos decir que el proceso de percepción puede definirse como la forma en que son interpretados los estímulos que son recibidos del exterior, por medio de los sentidos.

Nuestros sentidos nos proporcionan datos puros acerca del ambiente; a menos que interpretemos esta información, el mundo no sería otra cosa que “una confusión tronante y zumbante”, como dijo William James. El ojo registra patrones de luz y oscuridad, pero no “ve” un ave revoloteando de rama en rama. El tímpano vibra de una manera particular, pero no “escucha” una sinfonía. La percepción consiste en descifrar patrones significativos en la maraña de la información sensorial.



Un grupo de psicólogos alemanes que se llamaban psicólogos de la Gestalt, empezaron a descubrir los principios básicos de la percepción. Los psicólogos de la Gestalt creían que el encéfalo crea una experiencia perceptual coherente que es más que la simple suma de la información sensorial disponible, y que lo hace de maneras predecibles.

Una faceta importante de la percepción es la distinción de las figuras con respecto al fondo contra el que aparecen. Podemos distinguir un solo de violín contra el fondo de la orquesta sinfónica, una sola voz entre el parloteo de una fiesta de cóctel y el olor de las rosas en una florería. En cada caso, percibimos algunos objetos como “figuras” y otra información sensorial como “fondo”



Constancias perceptuales

La constancia perceptual se refiere a la tendencia a percibir los objetos como relativamente estables e inalterables a pesar de los cambios en la información sensorial. Una vez que hemos formado una percepción estable de un objeto, podemos reconocerlo casi desde cualquier posición, casi cualquier distancia, bajo casi cualquier iluminación. Una casa blanca parece una casa blanca de día o de noche y desde cualquier ángulo. Vemos la misma casa. La información sensorial puede cambiar al modificarse la iluminación y la perspectiva, pero el objeto se percibe como constante. Sin esta capacidad, encontraríamos al mundo muy confuso.

Tendemos a percibir los objetos familiares en su verdadero tamaño independientemente del tamaño de la imagen que arrojan sobre la retina.  La constancia de tamaño depende en parte de la experiencia (información acerca del tamaño de los objetos almacenada en la memoria) y en parte de las señales de distancia.

Como en el ejemplo, vemos este emblemático edificio de nuestro país vecino del mismo color blanco, independientemente de si es de noche o de día

Percepción de distancia y profundidad

La habilidad para juzgar distancia y profundidad es de crucial importancia para que una persona y organismo en general se mueva con libertad en su entorno. Debemos juzgar constantemente la distancia entre nosotros y otros objetos. Cuando caminas por una habitación, tu percepción de la distancia te ayuda a no tropezarse con los muebles. Si extiendes la mano para recoger un lápiz, automáticamente juzgas a qué distancia debes extender el brazo. Claro que también evalúas la profundidad de los objetos, es decir, qué tanto espacio total ocupan. 

Percepción del movimiento

El movimiento es uno de los aspectos que más influyen en nuestra experiencia visual, pues hay movimiento en prácticamente todo lo que nos rodea, incluyéndonos. Además, la percepción del movimiento resulta crucial para la supervivencia. Normalmente, la percepción del movimiento se basa en el hecho de que la imagen retiniana del objeto en movimiento cambia de un instante al siguiente, aunque nosotros (y, más concretamente, nuestros ojos) permanezcamos estáticos (movimiento real).

También hay casos en los que no hay movimiento real (ni del objeto ni del observador) que, paradójicamente, sí dan lugar a percepción de movimiento. En este caso se habla de movimiento aparente o ilusiones de movimiento, es decir, una experiencia subjetiva de movimiento idéntica a la que tiene lugar cuando un objeto se mueve realmente en el entorno, pero en ausencia de dicho movimiento.


Percepción del tamaño

Un efecto de la misma naturaleza al desplazamiento de los objetos es el cambio de tamaño de su imagen en la retina. Teniendo en cuenta este hecho, resulta claro que la percepción del tamaño no puede depender sólo del tamaño de la imagen del objeto en la retina, pues si esto fuese así, el tamaño percibido de los objetos cambiaría dependiendo de la distancia a la que se encuentren del observador. Sin embargo, esto no ocurre así, ya que percibimos el tamaño de los objetos de forma constante, es decir, independientemente de su distancia hasta el sujeto (constancia del tamaño). 

De acuerdo con la mayoría de las teorías actuales, la constancia de tamaño se produce porque el sistema visual considera en conjunto, tanto el tamaño de la imagen del objeto en la retina, como una estimación de la distancia a la que éste se encuentra. Así, cuando el objeto se aleja (aumenta su distancia hasta el observador) disminuye el tamaño de su imagen retiniana, mientras que cuando está cerca del sujeto (poca distancia), el tamaño de su imagen retiniana aumenta. Por tanto, la constancia de tamaño se produce porque ambos aspectos (distancia y tamaño retiniano) cambian en sentido opuesto. 










Bibliografía:

Morris, Ch. G. & Maisto, A. A. (2005). Introducción a la psicología. México: Pearson
Mestre, J. M. & Palmero, F (2004) Procesos psicológicos básicos: Mc Graw Hill

HERNANDEZ GOMEZ Adriana, 2012, Procesos psicológicos básicos, Revisión editorial: Eduardo Durán Valdivieso;

 http://www.aliat.org.mx/BibliotecasDigitales/Psicologia/Procesos_psicologicos_basicos.pdf

Las sensaciones, como lo son las imágenes, sonidos, sabores, equilibrio, tacto y dolor, son los datos puros de la experiencia. Nuestros diversos órganos sensoriales son constantemente bombardeados por pedazos de información, que compiten por atención y entre sí mismos, con tan poco sentido como si de piezas de un rompecabezas gigantesco se tratase. 
Y aunque en este articulo aun no hablaremos sobre esta, para dar una comprensión introductoria la percepción es el proceso mental mediante el cual esas piezas se clasifican, identifican y arreglan en patrones significativos. La sensación y la percepción son la base de la conciencia; en conjunto, nos dicen lo que sucede dentro y fuera de nuestro cuerpo.

Pero, ¿Cómo se producen las sensaciones?


Cuando se produce una sensación, alguna forma de energía (ondas de luz, vibraciones sonoras, moléculas químicas transportadas en el aire o la sangre) estimulan una célula receptora en uno de los órganos sensoriales, como el ojo o el oído. Si el estímulo es suficientemente fuerte, el receptor envía una señal a lo largo de los nervios sensoriales al área apropiada de la corteza cerebral. El encéfalo es bombardeado por las señales eléctricas transportadas por millones de fibras nerviosas. 



Las células receptoras están conectadas a trayectorias nerviosas y estas están especializadas en alguna sensación en especifico. Los mensajes sensoriales entran al encéfalo por canales diferentes: el canal auditivo, el canal del tacto, el canal del olfato, etcétera.

Entonces, ¿Cómo se da la sensación de cada sentido?

La vista/visión;

Hay animales en los cuales su sentido mas importante y desarrollado puede ser, por ejemplo el olfato de
los perros, o el oído de los murciélagos. En el caso del humano, nuestro sentido mas importante es el de la vista. Para identificar objetos en el ambiente por medio del tacto o el gusto tenemos que estar en contacto directo; para oler o escuchar cosas podemos estar alejados. Con la visión podemos percibir el menor detalle de los objetos cercanos, captar amplios panoramas de campos abiertos y montañas distantes o mirar las estrellas situadas a cientos de años luz.



La luz entra al ojo a través de la córnea, que es la cubierta transparente protectora que se encuentra en la parte frontal del ojo. Luego pasa a través de la pupila, la abertura en el centro del iris, la parte coloreada del ojo. Ante la luz muy brillante, los músculos del iris se contraen para reducir el tamaño de la pupila, lo que protege al ojo y nos ayuda a ver bien en presencia de luz brillante. Cuando la luz es tenue, los músculos se relajan para abrir la pupila y permitir que entre tanta luz como sea posible.

Dentro de la pupila, la luz pasa a través del cristalino, que la enfoca en la retina, el revestimiento interno sensible a la luz que está localizado en la parte posterior del globo ocular. El cristalino cambia de forma para enfocarse en objetos que están cercanos o lejanos; normalmente está enfocado a una distancia media. Para enfocar un objeto que está muy cerca de los ojos, diminutos músculos alrededor del cristalino se contraen para hacerlo redondeado. Para enfocar un objeto lejano, los músculos trabajan para aplanar el cristalino. Un punto en la retina, donde el nervio óptico abandona el ojo hacia el encéfalo, no tiene células receptoras: es lo que llamamos el punto ciego.

Sobre la retina, directamente detrás del cristalino, se encuentra un punto deprimido llamado fóvea. La fóvea ocupa el centro del campo visual, y aquí las imágenes se enfocan de manera más nítida. Cuando deseamos examinar algo con detalle fino, lo acercamos a la fóvea.


Audición/el oído

La frecuencia de las ondas se mide en ciclos por segundo, que se expresan en unidades llamadas Hertz (Hz). La frecuencia es el principal determinante de la altura tonal del sonido, es decir, qué tan alto o qué tan bajo es. El oído humano responde a frecuencias entre 20 Hz y 20,000 Hz. 



La audición empieza cuando las ondas sonoras chocan contra el tímpano y lo hacen vibrar. La agitación del tímpano provoca que tres minúsculos huesos del oído medio, el martillo, el yunque y el estribo, se golpeen en secuencia y lleven las vibraciones al oído interno. El último de esos tres huesos, el estribo, está adherido a una membrana llamada ventana oval. Las vibraciones de la ventana oval son transmitidas al líquido dentro de una estructura con forma de caracol llamada cóclea. La cóclea está dividida a lo largo por la membrana basilar, la cual es rígida cerca de la ventana oval pero gradualmente se vuelve más flexible hacia su otro extremo. Cuando el líquido en la cóclea empieza a moverse, la membrana basilar se tensa en respuesta. En la parte superior de la membrana basilar, y moviéndose en sincronía con ella, se encuentra el órgano de Corti. Aquí los mensajes de las ondas sonoras finalmente llegan a las células receptoras para el sentido de la audición.


Olfato

De todos nuestros sentidos, el olfato es el más primitivo y evocador. Encontramos algunos aromas atrayentes y otros repulsivos, pero rara vez percibimos los olores como neutrales. Un simple olorcillo es capaz de desencadenar recuerdos súbitos, inesperados, con carga emocional, ya sea de un verano en el mar, un romance olvidado o el hogar de la niñez. Parte de la razón por la que los olores evocan recuerdos poderosos es anatómica. Algunos de los nervios de la nariz están directamente conectados con la amígdala y el hipocampo, centros encefálicos inferiores que participan de manera destacada en la emoción y la memoria.

La mayoría de los animales se basan en los olores para distinguir entre bueno y malo, seguro e inseguro. Dependen de su sentido del olfato para determinar si es seguro o peligroso entrar a un territorio, ingerir un alimento específico o acercarse a otro animal. En los seres humanos, esta función del olfato parece haberse trasladado a nuestras emociones, por lo que el olfato juega a menudo un papel crucial en la determinación de nuestros gustos y disgustos.


Gusto

Cuando somos bebés preferimos las comidas blandas y dulces, y conforme vamos creciendo, parece que anhelamos la novedad: los pepinillos, la mostaza e incluso el helado son gustos adquiridos. Para entender el gusto, hay que saber diferenciarlo del sabor. El sabor de la comida surge de una combinación compleja de gusto y olfato. Si se tapa la nariz mientras come, desaparece la mayor parte del sabor de la comida, aunque todavía reconoce las cualidades básicas del gusto: dulce, ácido, salado y amargo. En otras palabras, tiene el gusto, pero no el sabor.

Las células receptoras para el sentido del gusto se localizan en las papilas gustativas, la mayoría de estas se encuentran en la punta, los lados y la parte posterior de la lengua. Un adulto tiene alrededor de 10,000 papilas gustativas. De echo, el número de papilas gustativas disminuye con la edad, esto explica en parte por qué los ancianos a menudo pierden el interés por la comida.

Tacto

La percepción táctil nos transmite las primeras impresiones sensoriales que experimentamos los humanos, incluso antes de que nazcamos. Nos sirve para que nos ubiquemos en el entorno y para relacionarnos con él de forma segura. Innumerables receptores convierten la piel en el órgano más extenso (se estima que una mano posee unos 17.000). 
   

El sentido del tacto nos permite apreciar las sensaciones externas de frío, calor, presión, textura, vibración, cosquilleo, así como el peso que sostenemos, la fuerza que nuestros músculos ejercen, etc.

El sentido del tacto es sumamente importante para el ser humano. El sentido del tacto nos permite disfrutar de una caricia, los rayos del sol, el viento, y un sin fin de sensaciones agradables. Y nos protege contra sensaciones que nos pueden causar daño o dolor.


Para una comprensión más integra de lo que es la sensación, te comparto este video, una explicación sencilla y entendible, que además, nos hablará de otro procesos psicológico del cual podrás leer en otro articulo; la percepción.





Bibliografía;

Morris, Ch. G. & Maisto, A. A. (2005). Introducción a la psicología. México: Pearson


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Jake Simms
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