domingo, 29 de noviembre de 2020

Percepción; ¿Viene después de la sensación?

 ¿Qué es la percepción?

En el articulo sobre la sensación hablábamos de ese proceso psicológico tan esencial y un poco de como se desarrolla en los distintos sentidos, pero ¿Qué tiene que ver la percepción con la sensación y por qué es esta tan importante?



Podemos entender la percepción como una compleja transformación de los efectos que los estímulos ejercen sobre nuestros sistemas sensoriales en información y conocimiento sobre los diferentes elementos u objetos de nuestro alrededor. La percepción es uno de los procesos psicológicos básicos más importantes, pues está en la base de nuestra capacidad para desenvolvernos en el mundo.

En términos aún mas simples podemos decir que el proceso de percepción puede definirse como la forma en que son interpretados los estímulos que son recibidos del exterior, por medio de los sentidos.

Nuestros sentidos nos proporcionan datos puros acerca del ambiente; a menos que interpretemos esta información, el mundo no sería otra cosa que “una confusión tronante y zumbante”, como dijo William James. El ojo registra patrones de luz y oscuridad, pero no “ve” un ave revoloteando de rama en rama. El tímpano vibra de una manera particular, pero no “escucha” una sinfonía. La percepción consiste en descifrar patrones significativos en la maraña de la información sensorial.



Un grupo de psicólogos alemanes que se llamaban psicólogos de la Gestalt, empezaron a descubrir los principios básicos de la percepción. Los psicólogos de la Gestalt creían que el encéfalo crea una experiencia perceptual coherente que es más que la simple suma de la información sensorial disponible, y que lo hace de maneras predecibles.

Una faceta importante de la percepción es la distinción de las figuras con respecto al fondo contra el que aparecen. Podemos distinguir un solo de violín contra el fondo de la orquesta sinfónica, una sola voz entre el parloteo de una fiesta de cóctel y el olor de las rosas en una florería. En cada caso, percibimos algunos objetos como “figuras” y otra información sensorial como “fondo”



Constancias perceptuales

La constancia perceptual se refiere a la tendencia a percibir los objetos como relativamente estables e inalterables a pesar de los cambios en la información sensorial. Una vez que hemos formado una percepción estable de un objeto, podemos reconocerlo casi desde cualquier posición, casi cualquier distancia, bajo casi cualquier iluminación. Una casa blanca parece una casa blanca de día o de noche y desde cualquier ángulo. Vemos la misma casa. La información sensorial puede cambiar al modificarse la iluminación y la perspectiva, pero el objeto se percibe como constante. Sin esta capacidad, encontraríamos al mundo muy confuso.

Tendemos a percibir los objetos familiares en su verdadero tamaño independientemente del tamaño de la imagen que arrojan sobre la retina.  La constancia de tamaño depende en parte de la experiencia (información acerca del tamaño de los objetos almacenada en la memoria) y en parte de las señales de distancia.

Como en el ejemplo, vemos este emblemático edificio de nuestro país vecino del mismo color blanco, independientemente de si es de noche o de día

Percepción de distancia y profundidad

La habilidad para juzgar distancia y profundidad es de crucial importancia para que una persona y organismo en general se mueva con libertad en su entorno. Debemos juzgar constantemente la distancia entre nosotros y otros objetos. Cuando caminas por una habitación, tu percepción de la distancia te ayuda a no tropezarse con los muebles. Si extiendes la mano para recoger un lápiz, automáticamente juzgas a qué distancia debes extender el brazo. Claro que también evalúas la profundidad de los objetos, es decir, qué tanto espacio total ocupan. 

Percepción del movimiento

El movimiento es uno de los aspectos que más influyen en nuestra experiencia visual, pues hay movimiento en prácticamente todo lo que nos rodea, incluyéndonos. Además, la percepción del movimiento resulta crucial para la supervivencia. Normalmente, la percepción del movimiento se basa en el hecho de que la imagen retiniana del objeto en movimiento cambia de un instante al siguiente, aunque nosotros (y, más concretamente, nuestros ojos) permanezcamos estáticos (movimiento real).

También hay casos en los que no hay movimiento real (ni del objeto ni del observador) que, paradójicamente, sí dan lugar a percepción de movimiento. En este caso se habla de movimiento aparente o ilusiones de movimiento, es decir, una experiencia subjetiva de movimiento idéntica a la que tiene lugar cuando un objeto se mueve realmente en el entorno, pero en ausencia de dicho movimiento.


Percepción del tamaño

Un efecto de la misma naturaleza al desplazamiento de los objetos es el cambio de tamaño de su imagen en la retina. Teniendo en cuenta este hecho, resulta claro que la percepción del tamaño no puede depender sólo del tamaño de la imagen del objeto en la retina, pues si esto fuese así, el tamaño percibido de los objetos cambiaría dependiendo de la distancia a la que se encuentren del observador. Sin embargo, esto no ocurre así, ya que percibimos el tamaño de los objetos de forma constante, es decir, independientemente de su distancia hasta el sujeto (constancia del tamaño). 

De acuerdo con la mayoría de las teorías actuales, la constancia de tamaño se produce porque el sistema visual considera en conjunto, tanto el tamaño de la imagen del objeto en la retina, como una estimación de la distancia a la que éste se encuentra. Así, cuando el objeto se aleja (aumenta su distancia hasta el observador) disminuye el tamaño de su imagen retiniana, mientras que cuando está cerca del sujeto (poca distancia), el tamaño de su imagen retiniana aumenta. Por tanto, la constancia de tamaño se produce porque ambos aspectos (distancia y tamaño retiniano) cambian en sentido opuesto. 










Bibliografía:

Morris, Ch. G. & Maisto, A. A. (2005). Introducción a la psicología. México: Pearson
Mestre, J. M. & Palmero, F (2004) Procesos psicológicos básicos: Mc Graw Hill

HERNANDEZ GOMEZ Adriana, 2012, Procesos psicológicos básicos, Revisión editorial: Eduardo Durán Valdivieso;

 http://www.aliat.org.mx/BibliotecasDigitales/Psicologia/Procesos_psicologicos_basicos.pdf

1 comentario:

author
Jake Simms
Lorem ipsum dolor sit amet, consectetuer adipiscing elit, sed diam nonummy nibh euismod tincidunt utlaoreet dolore.