Las sensaciones, como lo son las imágenes, sonidos, sabores, equilibrio, tacto y dolor, son
los datos puros de la experiencia. Nuestros diversos órganos sensoriales son constantemente bombardeados por pedazos de información, que compiten por
atención y entre sí mismos, con tan poco sentido como si de piezas de un
rompecabezas gigantesco se tratase. Y aunque en este articulo aun no hablaremos sobre esta, para dar una comprensión introductoria la percepción
es el proceso mental mediante el cual esas piezas se clasifican, identifican y
arreglan en patrones significativos. La sensación y la percepción son la base
de la conciencia; en conjunto, nos dicen lo que sucede dentro y fuera de
nuestro cuerpo.
Pero, ¿Cómo se producen las sensaciones?
Cuando se produce una sensación, alguna forma de energía (ondas de luz, vibraciones
sonoras, moléculas químicas transportadas en el aire o la sangre) estimulan una
célula receptora en uno de los órganos sensoriales, como el ojo o el oído. Si
el estímulo es suficientemente fuerte, el receptor envía una señal a lo largo de
los nervios sensoriales al área apropiada de la corteza cerebral. El encéfalo
es bombardeado por las señales eléctricas transportadas por millones de fibras
nerviosas.
Entonces, ¿Cómo se da la sensación de cada sentido?
La vista/visión;
La luz entra al ojo a través de la córnea, que es la
cubierta transparente protectora que se encuentra en la parte frontal del ojo.
Luego pasa a través de la pupila, la abertura en el centro del iris, la parte coloreada del ojo. Ante la luz
muy brillante, los músculos del iris se contraen para reducir el tamaño de la pupila, lo que
protege al ojo y nos ayuda a ver bien en presencia de luz brillante. Cuando la luz es tenue,
los músculos se relajan para abrir la pupila y permitir que entre tanta luz
como sea posible.
Dentro de la pupila, la luz pasa a través del cristalino,
que la enfoca en la retina, el revestimiento interno sensible a la luz que está localizado en la parte
posterior del globo ocular. El cristalino cambia de forma para enfocarse en
objetos que están cercanos o lejanos; normalmente está enfocado a una distancia media. Para enfocar un
objeto que está muy cerca de los ojos, diminutos músculos alrededor del cristalino se
contraen para hacerlo redondeado. Para enfocar un objeto lejano, los músculos
trabajan para aplanar el cristalino. Un punto en la retina, donde el nervio óptico
abandona el ojo hacia el encéfalo, no tiene células receptoras: es lo que llamamos el punto ciego.
Sobre la retina, directamente detrás del cristalino,
se encuentra un punto deprimido llamado fóvea. La fóvea ocupa el centro del
campo visual, y aquí las imágenes se enfocan de manera más nítida. Cuando
deseamos examinar algo con detalle fino, lo acercamos a la fóvea.
Audición/el oído
La frecuencia de las ondas se mide en ciclos por segundo, que se expresan en unidades llamadas Hertz (Hz). La frecuencia es el principal determinante de la altura tonal del sonido, es decir, qué tan alto o qué tan bajo es. El oído humano responde a frecuencias entre 20 Hz y 20,000 Hz.
La audición empieza cuando las ondas sonoras chocan contra
el tímpano y lo hacen vibrar. La agitación del tímpano provoca que tres
minúsculos huesos del oído medio, el martillo, el yunque y el estribo, se
golpeen en secuencia y lleven las vibraciones al oído interno. El último de
esos tres huesos, el estribo, está adherido a una membrana llamada ventana
oval. Las vibraciones de la ventana oval son transmitidas al líquido
dentro de una estructura con forma de caracol llamada cóclea. La cóclea está
dividida a lo largo por la membrana basilar, la cual es rígida cerca de la
ventana oval pero gradualmente se vuelve más flexible hacia su otro extremo. Cuando
el líquido en la cóclea empieza a moverse, la membrana basilar se tensa en respuesta.
En la parte superior de la membrana basilar, y moviéndose en sincronía con ella,
se encuentra el órgano de Corti. Aquí los mensajes de las ondas sonoras
finalmente llegan a las células receptoras para el sentido de la audición.
Olfato
De todos nuestros sentidos, el olfato es el más primitivo y evocador. Encontramos algunos aromas atrayentes y otros repulsivos, pero rara vez percibimos los olores como neutrales. Un simple olorcillo es capaz de desencadenar recuerdos súbitos, inesperados, con carga emocional, ya sea de un verano en el mar, un romance olvidado o el hogar de la niñez. Parte de la razón por la que los olores evocan recuerdos poderosos es anatómica. Algunos de los nervios de la nariz están directamente conectados con la amígdala y el hipocampo, centros encefálicos inferiores que participan de manera destacada en la emoción y la memoria.
La mayoría de los animales se basan en los olores para
distinguir entre bueno y malo, seguro e inseguro. Dependen de su sentido del
olfato para determinar si es seguro o peligroso entrar a un territorio, ingerir
un alimento específico o acercarse a otro animal. En los seres humanos, esta
función del olfato parece haberse trasladado a nuestras emociones, por lo que
el olfato juega a menudo un papel crucial en la determinación de nuestros
gustos y disgustos.
Gusto
Cuando somos bebés preferimos las comidas blandas y dulces, y conforme vamos creciendo, parece que anhelamos la novedad: los pepinillos, la mostaza e incluso el helado son gustos adquiridos. Para entender el gusto, hay que saber diferenciarlo del sabor. El sabor de la comida surge de una combinación compleja de gusto y olfato. Si se tapa la nariz mientras come, desaparece la mayor parte del sabor de la comida, aunque todavía reconoce las cualidades básicas del gusto: dulce, ácido, salado y amargo. En otras palabras, tiene el gusto, pero no el sabor.
Tacto
El sentido del tacto nos permite apreciar las sensaciones externas de frío, calor, presión, textura, vibración, cosquilleo, así como el peso que sostenemos, la fuerza que nuestros músculos ejercen, etc.
El sentido del tacto es sumamente importante para el ser humano. El sentido del tacto nos permite disfrutar de una caricia, los rayos del sol, el viento, y un sin fin de sensaciones agradables. Y nos protege contra sensaciones que nos pueden causar daño o dolor.
Para una comprensión más integra de lo que es la sensación, te comparto este video, una explicación sencilla y entendible, que además, nos hablará de otro procesos psicológico del cual podrás leer en otro articulo; la percepción.
Morris, Ch. G. & Maisto, A. A. (2005). Introducción a la psicología. México: Pearson



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